LOS DIEZ PUNTOS IMPORTANTES DEL
TAI CHI CHUAN
Yang
Cheng-fu:
Del
libro: Las transmisiones secretas de la familia Yang
Douglas
Wil3; Ed. TAO, 1996
1.
La energía en lo alto de la cabeza debe ser ligera y
sensible
"La energía en lo alto
de la cabeza" es guardar la cabeza bien derecha para que la energía
espiritual (shen) pueda alcanzar el punto más elevado (baihui). No empleéis la
fuerza muscular, que volvería rígido al cuello y perturbaría la circulación de
la sangre y el hálito (Qi). Que vuestro espíritu sea espontáneo y ágil de lo
contrario la fuerza vital (jingshen) no puede ponerse en movimiento.
2.
Relaja el pecho y estira la espalda
Entrar el pecho consiste en retenerlo ligeramente hacia
el interior, para que el hálito (Qi) baje a concentrarse en el "campo de
cinabrio" (Dandien). Evitad sacar pecho, pues, al estar el hálito
comprimido a este nivel, la parte superior del cuerpo estará pesada, la
inferior liviana y los pies tendrán tendencia a flotar. Estirar la espalda
consiste en hacer adherir el hálito a la espalda. Entrar el pecho acarrea
naturalmente un estiramiento de la espalda, lo que permite emitir la fuerza a
partir del eje espinal, y entonces no tendréis rivales.
3.
Relaja la cintura
La cintura gobierna todo el
cuerpo. Los pies tienen fuerza y la pelvis asiento sólo si se es capaz de
relajar la cintura. Los pasajes de "lleno" a "vacío" se
efectúan a partir de movimientos giratorios de cintura. Por eso se dice:
"La fuente de mando está en la cintura". La falta de fuerza proviene
de la cintura y de las piernas.
4.
Distingue entre lo "lleno" y lo
"vacío"
En el arte del Taiji quan,
el primer principio es distinguir lo "lleno" de lo "vacío".
Si todo el cuerpo se apoya en la pierna derecha, se dice que la pierna derecha
está "llena" y la pierna izquierda "vacía" y viceversa. Los
movimientos giratorios son efectuados con liviandad, agilidad y sin el mínimo
esfuerzo si se sabe distinguir lo "lleno" y lo "vacío"; en
caso contrario, los desplazamientos son pesados y torpes, el cuerpo no tiene
estabilidad, y el adversario, que nos atrae, nos desequilibra fácilmente.
5.
Hunde los hombros, deja caer los codos
Hundir los hombros consiste
en relajarlos y dejarlos caer, si no se los puede relajar y dejar caer, se
levantan, provocando una subida del hálito y , en consecuencia, una falta de
fuerza en todo el cuerpo.
Dejar caer los codos a lo
largo del cuerpo consiste en relajarlos. Si están levantados, los hombros no
pueden bajar y es imposible empujar muy lejos al adversario. La técnica
utilizada se acerca a la de las escuelas externas que emplean una fuerza
interior (jing) discontinua.
6.
Usa la mente y no la fuerza muscular
Se dice en el Tratado sobre
el Taiji quan: "Todo reside en el empleo del pensamiento en vez de la
fuerza". Durante la práctica del Taiji quan el cuerpo está relajado, de
manera que la mínima energía grosera no pueda subsistir ni estancarse entre los
huesos, los músculos o las venas, y no os ata a vosotros mismos. Sólo entonces
pueden efectuarse los pasajes de un movimiento a otro, con liviandad y
facilidad, y ejecutarse los movimientos giratorios naturalmente. Algunos dudan
de que sea posible tener una fuerza duradera sin el empleo de la fuerza
muscular, pero el cuerpo humano posee canales de circulación del hálito, así
como la tierra tiene sus arroyos. Si los arroyos no están obstruidos, el agua
corre; si las venas no están tapadas, el hálito circula. Cuando una energía
rígida llena estos canales, la sangre y el hálito se perturban, los movimientos
circulatorios carecen de agilidad y basta con tirar un cabello para que todo el
cuerpo se desestabilice. Si en vez de la fuerza muscular se emplea el pensamiento
creador, a donde llega el pensamiento llega el hálito. Así, la sangre y el
hálito circulan continuamente en el
cuerpo sin detenerse un solo instante. Gracias a un largo entrenamiento se
adquiere la verdadera energía interior, y como se dice en el Tratado del Taiji
quan: "La agilidad y flexibilidad extremas producen la resistencia y
rigidez extremas". Quienes están familiarizados con la técnica del Taiji
quan y la dominan, tienen los brazos como hierro envuelto en algodón, la fuerza
está profundamente alojada, mientros que los discípulos de las artes marciales
externas manifiestan la fuerza muscular en la acción y parecen flotar en la
inacción. Esto prueba que la energía muscular es sólo una energía superficial.
Cuando se emplea la fuerza
muscular en lugar del pensamiento creador, el adversario puede incitaros
fácilmente a moveros, esto no merece nstra estima.
7.
Enlaza arriba y abajo
Enlazar arriba y abajo es
conformarse al siguiente principio enunciado en el Tratado sobre el Taiji quan:
"La energía toma su raíz en los pies, se desarrolla en las piernas, es
dirigida por la cintura y se manifiesta en los dedos. De los pies a las piernas
y a la cintura, se necesita una unidad perfecta". Todo movimiento de las
manos va acompañado de un movimiento de la cintura; cuando los pies se mueven,
la energía espiritual de los ojos (la mirada) se mueve al mismo tiempo y los
sigue; en este caso puede decirse que arriba y abajo están enlazados; pero si
una sola parte del cuerpo no se mueve con el resto, hay desorden y dislocación.
8.
Une el interior y el exterior
El trabajo del Taiji quan es
un trabajo de la energía espiritual. Por esto se dice. "La energía
espiritual es el amo, el cuerpo es el lacayo". Si puede ponerse en
movimiento la fuerza vital, los movimientos son espontáneos, livianos y ágiles.
El encadenamiento de los movimientos sigue los principiso (de alternancia) de
"lleno" y de "vacío", de abertura y de cierre. Cuando se
habla de abertura, no se trata únicamente de abertura de los pies y las manos
sino también de abertura del pensamiento y el espíritu. Tampoco el cierre es
sólo un cierre de los pies y de las manos, sino también del pensamiento y el
espíritu. Si el interior y el exterior están unidos en un solo hálito, todo es
perfecto.
9.
Continuidad sin interrupción
La fuerza de los que
practican los sistemas externos es la energía grosera del "cielo
posterior" Por lo tanto la vemos empezar y terminar, continuar y parar. La
fuerza inicial se agota antes de que surja la nueva. En este nivel uno es
facilmente derrotado por otros. Como en el Taiji quan se utiliza el pensamiento
y no la fuerza, todo está ligado sin interrupción del principio hasta el final;
cuando una revolución se termina otra comienza, el movimiento circular se
desarrolla infinitamente. Dice el Tratado original: "El largo boxeo es
como la ola de un largo río o del mar que se mueve continuamente y sin
fin". También: "Haced que la energía se mueva como un hilo de seda
que se devana de un capullo". Todo esto expresa la idea de que todo está
unido por un solo hálito (Qi).
10.
Busca la quietud dentro del movimiento
Los practicantes de los
sistemas externos creen que la habilidad consiste en saltar y agacharse. Agotan
su Qi y después del ejercicio se quedan siempre sin fuerza. El Taiji quan usa
la quietud para dirigir el movimiento. Incluso cuando estamos en movimiento
permanecemos tranquilos. Por lo tanto, al practicar las posturas, cuanto más
lento mejor. Cuando uno va más despacio la respiración se vuelve lenta y se
alarga, el Qi puede bajar al Tantien y se evitan de forma natural los efectos
perjudiciales del pulso acelerado. Los estudiantes deben comprender esto, pero
pocos son los que lo logran.
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